miércoles, 9 de diciembre de 2009


Te puedes pasar una vida entera soñando, deseando, pensando en lo que harás, en qué trabajarás, con quién te casarás, los sitios que te gustaría visitar, rn las cosas que te comprarías o las que te gustaría organizar. Deseos, sueños, pensamientos que si te descuidas puede que llegue el final de tu vida y te des cuenta de que no has vivido más que deseando algunas cosas que no has conseguido y por el contrario has conseguido perder tu vida. Que no aprovechaste cada noche con tus amigas, cada sábado de tiendas con tu madre, cada competición en piscinas nuevas, cada cumpleaños, el primer amor, las discusiones que acaban mal y las que acaban bien, el primer suspenso, la primera traición, cada viaje con amigos…
Suena a tópico, “Carpe diem” dicen que se llama. Simplemente se trata de que conviene vivir el día a día. Para no arrepentirse

Alguien me dijo hoy, ríete, diviértete y llora cuando tengas que llorar, disfruta tu nueva vida. Pero vuelve.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Mar


Extraño la línea del horizonte. La sensación de agarrarte a esa barandilla blanca y mirar. Que tu vista no pueda alcanzar el final. Extraño llegar a un sitio a partir del cual no se vea nada, no se vean edificios, ni personas, no se oiga el ruido de la ciudad, que se vean las nubes, el sol o la lluvia. Un sitio donde cada amanecer tiene una luz perfecta. Donde el sol se ve completamente cuando acaba el día. Dónde está la sensación de la arena entre los dedos de los pies, o el romper de las olas. Un sitio donde no hay nada, solo paz y libertad. Solo la línea del horizonte en un mar que se confunde con la lluvia.

jueves, 3 de diciembre de 2009

nieve, frío y chocolate


Te sentías la reina del mundo, muy adulta. Que ese amor era infinito, que nada podría estropearlo que nadie sentía tanto ni tan fuerte como tú. Ahora, me doy cuenta de lo pequeña que era con quince o dieciséis años. No puedo decir que me arrepiento porque cada palabra y cada gesto lo creía sinceramente. Pero me doy cuenta de que no era nadie, solo era ingenua y por supuesto ese amor no era infinito. Ahora pienso en lo que he aprendido, pienso en lo bien que sigo adelante, en que las locuras me hacen sentirme mas viva que en los últimos años. Que estoy donde quiero, que soy libre. Pienso en otros ojos, otra sonrisa. En si alguien se da cuenta. En donde acabará todo.

Pienso en lo distinto que se ve el mundo cuando nieva. Y acuérdate de en quien pensaste cuando el mundo se paró y solo quedaba nieve, frío y chocolate.